domingo, 11 de diciembre de 2016

ACTIVIDADES PARA LEER

a literatura es la disciplina que se aboca al uso estético de la palabra escrita. También puede denominarse “literatura” al corpus de textos redactados bajo esta finalidad estética o expresiva.

Los tres grandes géneros en los que se divide la literatura son: el género dramático, que refiere al texto utilizado para representarse mediante actuación; el género lírico, que se orienta al texto sujeto a cadencia y ritmo; y el género narrativo, que tiene como fin principal plasmar una historia ficticia sin apelar al uso de versos.

A su vez estos géneros pueden albergar subdivisiones. Así, el género dramático puede dividirse en tragedia, comedia y drama; el género lírico, en oda, elegía y sátira; y finalmente, el género narrativo, en novela y cuento. Más allá de la arbitrariedad de la que pueden pecar estas clasificaciones, suelen dar un panorama genérico lo suficientemente cabal como para adentrarse en los pormenores de esta rama del arte.

Es probable que hoy ya la clasificación se torne insuficiente, teniendo en cuenta que los estudios literarios han dado cuenta en reiteradas ocasiones que la pregunta ¿a qué se considera literatura? no ha podido ser respondida aún definitivamente. Por ejemplo, en la actualidad tenemos otros tipos de textos que pueden (o no) incluirse en alguno de los tres grandes géneros anteriormente descriptos, pero que aún si así fuera, no pertenecen del todo a ninguno de ellos. Pensemos por ejemplo en las biografías y autobiografías, en los libros de autoayuda, o en las investigaciones histórico/periodísticas de algunos escritores.
Los comienzos de la literatura deben buscarse en el traslado a la escritura de tradiciones orales preexistentes.

En efecto, las comunidades antiguas eran principalmente orales, es decir, mantenían una cultura que los integraba, pero esta se trasmitía de modo oral. Con la invención de la escritura, muchas de estas tradiciones fueron registradas, dando lugar al comienzo de culturas letradas. Así por ejemplo, “La Ilíada” y “La Odisea” (ambas escritas por Homero), obras consideradas como señeras en el desarrollo de la cultura letrada occidental, constituyen el pasaje a la escritura de una historia que se contaba a través de cantos y que guardaba estrecha relación con cada mito presente en los pueblos que habitaban Grecia.

... via Definicion ABC http://www.definicionabc.com/general/literatura.php



Literatura

Detalle de varios libros antiguos encuadernados en la biblioteca de Merton College.
El Libro de los Ritos (chino tradicional: 禮, pinyin: Lǐjì), un antiguo texto chino. Algunas definiciones de la literatura han llevado a incluir todos los trabajos escritos.
Según la definición de la RAE, la literatura es el «arte de la expresión verbal» (entendiéndose como verbal aquello que «se refiere a la palabra, o se sirve de ella») y, por tanto, abarca tanto textos escritos como hablados o cantados. En un sentido más restringido y 'neotradicional' (ya que las primeras obras literarias fueron compuestas para ser cantadas y/o recitadas), es la escritura que posee mérito literario y que privilegia la literalidad, en oposición al lenguaje ordinario. El término literatura designa también al conjunto de producciones literarias de una nación, de una época o incluso de un género (la literatura griega, la literatura del siglo XVIII, la literatura fantástica, etc.) y al conjunto de obras que versan sobre un arte o una ciencia (literatura médica, jurídica, etc.). Es estudiada por la teoría literaria.

Índice

La literatura

En el siglo XVII, lo que actualmente denominamos «literatura» se designaba como poesía o elocuencia. Durante el Siglo de Oro español, por poesía se entendía cualquier invención literaria, perteneciente a cualquier género y no necesariamente en verso. A comienzos del siglo XVIII se comenzó a emplear la palabra «literatura» para referirse a un conjunto de actividades que utilizaban la escritura como medio de expresión. A mediados de la misma centuria Lessing, publica Briefe die neueste Literatur betreffend, donde se utiliza «literatura» para referirse a un conjunto de obras literarias. A finales del siglo XVIII, el significado del término literatura se especializa, restringiéndose a las obras literarias de reconocida calidad estética. Este concepto se puede encontrar en la obra de Marmontel, Eléments de littérature (1787), y en la obra de Madame de Staël, De la littérature considéré dans se rapports avec les institutions sociales.
En Inglaterra, en el siglo XVIII, la palabra «literatura» no se refería solamente a los escritos de carácter creativo e imaginativo, sino que abarcaba el conjunto de escritos producidos por las clases instruidas: cabían en ella desde la filosofía a los ensayos, pasando por las cartas y la poesía. Se trataba de una sociedad en la que la novela tenía mala reputación, y se cuestionaba si debía pertenecer a la literatura. Por eso Eagleton sugiere que los criterios para definir el corpus literario en la Inglaterra del siglo XVIII eran ideológicos, circunscritos a los valores y a los gustos de una clase instruida. No se admitían las baladas callejeras ni los romances, ni las obras dramáticas. En las últimas décadas del siglo XVIII apareció una nueva demarcación del discurso de la sociedad inglesa. Eagleton nos cuenta que surge la palabra «poesía» como un producto de la creatividad humana en oposición a la ideología utilitaria del inicio de la era industrial. Tal definición la encontramos en la obra A Defence of poetry (1821) de Shelley. En la Inglaterra del Romanticismo, el término «literato» era sinónimo de «visionario» o «creativo». Pero no dejaba de tener tintes ideológicos, como en el caso de Blake y Shelley, para quienes se transformó en ideario político, cuya misión era transformar la sociedad mediante los valores que encarnaban en el arte. En cuanto a los escritos en prosa, no tenían la fuerza o el arraigo de la poesía; la sociedad los consideraba como una producción vulgar carente de inspiración.

La literatura se define por su literariedad

En la búsqueda de la definición de literatura es precisa de los conceptos «literatura» y «literario», surgió la disciplina de la Teoría de la Literatura, que empieza por delimitar su objeto de estudio: la literatura. A comienzos del siglo XX, el Formalismo ruso se interesa por el fenómeno literario, e indaga sobre los rasgos que definen y caracterizan dichos textos literarios, es decir, sobre la literaturidad de la obra. Roman Jakobson plantea que la literatura, entendida como mensaje literario, tiene particularidades de tal forma que la hacen diferente a otros discursos; ese interés especial por la forma es lo que Jakobson llama Funciones del lenguaje/función poética, por la que la atención del emisor recae sobre la forma del mensaje (o, lo que es lo mismo, hay una "voluntad de estilo" por parte del escritor). En efecto, hay determinadas producciones lingüísticas cuya función primordial es proporcionar placer literario, un deleite de naturaleza estético, en relación con el pensamiento aristotélico. El lenguaje combinaría redundancias y desvíos de la norma, para alejarse del lenguaje común, causar extrañeza, renovarse, impresionar la imaginación y la memoria y llamar la atención sobre su peculiar forma expresiva.
El lenguaje literario sería uno estilizado y con una trascendencia particular, destinado a la perdurabilidad; muy diferente a las expresiones de la lengua de uso común; destinada a su consumo inmediato. La literatura, por otra parte, exige por tradición un respaldo sustentable: «El Ingenioso Caballero de la Figura Hidalga» no habría podido escribirse si no hubieran existido antes los libros de caballerías.
Wolfgang Kayser, a mediados del siglo XX, planea cambiar el término «Literatura» por el de «Belles Lettres», diferenciándolas del habla y de los textos no literarios, en el sentido de que los textos literario–poéticos son un conjunto estructurado de frases portadoras de un conjunto estructurado de significados, donde los significados se refieren a realidades independientes al que habla, creándose así una objetividad y unidad propia.

El término literatura y sus adjetivos

Raúl Castagnino, en su libro ¿Qué es la literatura?, indaga sobre el concepto y cómo se extiende a realidades como la escritura, la historia, la didáctica, la oratoria y la crítica. Según Castagnino, la palabra literatura adquiere a veces el valor de nombre colectivo cuando denomina el conjunto de producciones de una nación, época o corriente; o bien es una teoría o una reflexión sobre la obra literaria; o es la suma de conocimientos adquiridos mediante el estudio de las producciones literarias. Otros conceptos, como el de Verlaine, apuntan a la literatura como algo superfluo y acartonado, necesario para la creación estética pura. Posteriormente, Claude Mauriac propuso el término "aliteratura" en contraposición a «literatura» en el sentido despectivo que le daba Verlaine. Todas estas especificaciones hacen de la literatura una propuesta que depende de la perspectiva desde la que se enfoque. Así, Castagnino concluye que los intentos de delimitar el significado de «literatura», más que una definición, constituyen una suma de adjetivaciones limitadoras y específicas.
Si se considera la literatura de acuerdo con su «extensión y su contenido», la literatura podría ser universal, si abarca la obra de todos los tiempos y lugares; si se limita a las obras literarias de una nación en particular, es Literatura nacional. Las producciones, generalmente escritas, de un autor individual, que, por tener conciencia de autor, de creador de un texto literario, suele firmar su obra, forman parte de la literatura culta, mientras que las producciones anónimas fruto de la colectividad y de transmisión oral, en ocasiones recogidas posteriormente por escrito, conforman el corpus de la literatura popular o tradicional.
Según el «objeto», la literatura será preceptiva si busca normas y principios generales; «histórico-crítica» si el enfoque de su estudio es genealógico; «comparada», si se atiende simultáneamente al examen de obras de diferentes autores, épocas, temáticas o contextos históricos, geográficos y culturales; «comprometida» si adopta posiciones militantes frente a la sociedad o el estado; «pura» si sólo se propone como un objeto estético; «ancilar», si su finalidad no es el placer estético sino que está al servicio de intereses extraliterarios.
Según los «medios expresivos y procedimientos», Castagnino propone que la literatura tiene como formas de expresión el verso y la prosa y sus realizaciones se manifiestan en géneros literarios, universales que se encuentran, más o menos desarrollados, en cualquier cultura; «lírico», «épico» y «dramático». Manifestaciones líricas son aquellas que expresan sentimientos personales; épicas, las que se constituyen en expresión de un sentimiento colectivo manifestado mediante modos narrativos, y dramáticas, las que objetivan los sentimientos y los problemas individuales comunicándolos a través de un diálogo directo. A estos géneros literarios clásicos habría que añadir además el didáctico.
Según el teórico Juan José Saer quien, desde su lugar, postula que la literatura es ficción, es decir que todo lo que leemos como literatura no tiene referencia directa en el mundo real.1 Lo literario sólo existe en relación con el texto en el cual aparece. pero la literatura, aunque resulte paradójico, es profundamente verdadera: su autenticidad para por reconocerse como ficción y hablar de lo real desde allí. Saer afirma además, «que la verdad no es necesariamente lo contrario de la ficción, y que cuando optamos por la práctica de la ficción no lo hacemos con el propósito turbio de tergiversar la verdad. En cuanto a la dependencia jerárquica entre verdad y ficción, según la cual la primera poseería una positividad mayor que la segunda, es desde luego, en el plano que nos interesa, una mera fantasía moral».
El fenómeno literario ha estado siempre en constante evolución y transformación, de tal modo que el criterio de pertenencia o no de una obra a la literatura puede variar a lo largo de la historia, al variar el concepto de «arte literario».
Desde este punto de vista, la literatura es un arte. Una actividad de raíz artística que aprovecha como medio el lenguaje, la palabra que se convierte en viva por medio de escritos. Por lo tanto, es una actividad que no discrimina género, ni motivos, ni temáticas. Esto trasciende a través del tiempo y forma parte de la cultura de un grupo humano.

Barthes: la literatura como práctica de escritura

Para Barthes la literatura no es un corpus de obras, ni tampoco una categoría intelectual, sino una práctica de escritura. Como escritura o como texto, la literatura se encuentra fuera del poder porque en ella se está produciendo un desplazamiento de la lengua, en la cual surten efecto tres potencias: mathesis, mímesis, semiosis.2 Como la literatura es una suma de saberes, cada saber tiene un lugar indirecto que hace posible un diálogo con su tiempo. Como en la ciencia, en cuyos intersticios trabaja la literatura, siempre retrasada o adelantada con respecto a ella: «La ciencia es vasta, la vida es sutil, y para corregir esta distancia es que nos interesa la literatura». Por otra parte el saber que moviliza la literatura no es completo ni final. La literatura sólo dice que sabe de algo, es la gran argamasa del lenguaje, donde se reproduce la diversidad de sociolectos constituyendo un lenguaje límite o grado cero, logrando de la literatura, del ejercicio de escritura, una reflexibilidad infinita, un actuar de signos.

ACTIVIDADES PARA HACER

PROFUNDIZANDO EL APRENDIZAJE


CLASICA

ACTIVIDADES PARA EVALUAR








  Análisis de situaciones didácticas en el aula   
Formador: discuta con los docentes las siguientes situaciones durante las sesiones de encuentro, luego invítelos a confrontar puntos de vista a partir de las preguntas que siguen.


Situación 1

El profesor Javier lleva a clase un libro-álbum que quiere
leer en voz alta a los niños y las niñas de cuarto grado. El li- bro narra la historia de cómo el sol se enamoró de la Tierra y tuvieron una hijita, la luna. También cuenta que el sol es un señor que está muy bravo con la Tierra porque sus habitantes no son aseados y todo lo contaminan. Después de leer el libro pide a sus estudiantes una opinión acerca de la historia. Ana María ha quedado un poco preocupada con el relato, pues el docente leyó en una revista científica para niños que el sol surgió de una tremenda explosión de helio e hidrógeno hace millones de años. El profesor busca que Ana María amplíe sus inquietudes y ella comenta que la historia le parece menti- rosa porque el sol no puede ni enamorarse, ni tener hijos ni enojarse. El profesor pregunta si los demás piensan como ella, y comienza a indagar sobre las diferencias entre el libro que les leyó y una revista científica.

Situación 2

Valentina va a participar en la izada de bandera de su co-
legio, que está a cargo de su curso, quinto grado. La profe- sora Daniela organizó un homenaje a Rafael Pombo y cada estudiante escogió el personaje de los Cuentos pintados que más le gustó. La profesora leyó el libro en clase, lo cerró y de tarea pidió a los niños y las niñas escoger su personaje pre- ferido y memorizar algo de lo que este decía en la historia. Valentina escogió a Pastorcita porque le gusta mucho que   al final de la historia, la niña encuentra las colas perdidas de las ovejas. Ya casi llega la hora de pasar al frente y sigue repasando: «Pastorcita perdió sus ovejas, / ¡y quién sabe por dónde andarán!» / «No te enfades, que oyeron tus quejas /  y ellas mismas muy pronto vendrán».


Preguntas para guiar el debate con los   docentes
   ¿Qué tipo de lectura —eferente o estética— utiliza el profesor Javier? ¿Por qué?
   ¿Qué situaciones genera el uso de un texto literario para ofrecer una explicación de un problema científico?
   ¿Qué tipo de lectura —eferente o estética— usa la profesora Daniela? ¿Por qué?
   ¿Qué logró la lectura del libro de Rafael Pombo en Valentina? ¿Por qué?
   ¿Siguiendo el iceberg de la lectura, en qué parte de este se encuentra la experiencia de la profesora Daniela?
   ¿Usan ustedes en sus clases libros literarios e informativos? ¿Qué hacen con ellos?



Concepción 4
Se lee en clase de Lenguaje vs. Se lee en todas las áreas









L
 
a idea de que la enseñanza de la lectura corresponde ex- clusivamente al profesor de Lenguaje es arraigada entre
la comunidad docente. Con ello se le cede una responsabi- lidad colectiva compleja a uno de los actores del sistema educativo. Sin embargo, esta idea está cambiando, pues los docentes de áreas diferentes a Lenguaje se han dado cuen- ta de que las dificultades que los estudiantes presentan en sus materias, tienen mucho que ver con las competencias  de lectura.
Desde esa perspectiva pedagógica se considera que para leer textos que tienen como finalidad la enseñanza en las diferentes disciplinas científicas se requiere de una serie  de

«Diversidad de propósitos al leer, diversidad de modalidades de lectura, diversidad de textos y diversidad de combinaciones entre ellos… La inclusión de estas diversidades es uno de los componentes de la complejidad de la lectura como práctica social».
Delia Lerner


aprendizajes específicos sobre la lectura en cada una de ellas. Por ejemplo, la resolución de problemas en Matemáticas exi- ge una habilidad de lectura como la inferencia; la compren- sión de problemas históricos implica el ejercicio de la lectura crítica; las hipótesis en Ciencias Naturales obligan al lector  a hacer preguntas con base en información previa.
Si esto es así, será necesario que se lea en todas las áreas. Se propone que en Lenguaje se lean sobre todo textos litera- rios y en las otras áreas curriculares se lean textos expositi- vos-explicativos, argumentativos e instruccionales, tal como aparecen en el siguiente cuadro.


Tipo de texto
Características
Ejemplos

Descriptivos
Textos decaráctertécnico, científico y literario enlos cuales la información se refiere a las propiedades ocaracterísticas delos objetos ydelos procesos.
Ladescripcióncientíficaotécnicanos informa acerca decómoes ocómoactúaalgo; la literaria dacuentade cómoes unpersonaje, unlugar.

Narrativos
Es el tipodetextodondelainformación se refiere alacontecer
eneltiempo. Enlanarraciónserespondealas preguntas: cuándo oenqué secuencia.
Cuentos, novelas, historietas, biografías, tiras cómicas, crónicas.
Expositivos- explicativos
Es el tipo de texto que tiene como propósito informar y di- fundir conocimientos sobre un tema.
Textos escolares, artículos de revistas sobre temas especializados, una gráfica estadística, tabla de datos.
Argumentativos
Tienen como objetivo expresar opiniones o rebatirlas con el fin de persuadir al lector.
Columnas editoriales en un periódico, un foro en línea.
Instruccionales
Es el tipo de texto que provee indicaciones sobre qué pasos seguir para realizar una tarea.
Recetas de cocina, folletos, manuales, revistas de manualidades.
18        Adaptado de Prueba Pisa, 2009.



  Análisis de situaciones didácticas en el aula   


Formador: discuta con los docentes estas situaciones durante las sesiones de encuentro. Luego, invítelos a confrontar puntos de vista a partir de las preguntas que siguen.


Situación 1

El   profesor   Juan   Carlos   enseña   Ciencias Naturales,
en cuarto grado. Él ha llevado un texto para leer colectiva- mente en voz alta. Antes de comenzar, les ha dicho a sus es- tudiantes: «El propósito de leer esta noticia científica es que ustedes identifiquen los diversos usos del arroz y completen el cuadro que haré en el tablero». El profesor lee en voz alta el primer párrafo y pregunta si allí hay información que se pueda usar en el cuadro. Luego lee el segundo párrafo y, a medida que lo hace, los niños y las niñas intervienen para decir qué información debe registrarse en el cuadro.

Cuadro de texto: Y una vez desgranado el arroz, la paja se aprovecha para fabricar cestos o para cubrir con ella los tejados de las viviendas.
¡Desde luego, el arroz no tiene desperdicio!

Partes del arroz

usos









Sin desperdicio
El arroz se cultiva en Asia desde hace siglos. Muchas  fa-
milias han vivido y viven gracias a su cultivo. Por eso, con el paso del tiempo, la gente ha aprendido a aprovechar al máximo este cereal.
Los granos, que son la parte más importante del arroz, se utilizan fundamentalmente como alimento.Se emplean también en la fabricación de harina o cerveza. La parte que envuelve los granos, llamada cascarilla, se suele utilizar para abonar la tierra, aunque también en algunos lugares se quema para fabricar una especie de pegamento.
 
Adaptación de una actividad propuesta por Emilio Sánchez Miguel (2010).


Situación 2

Ana María es profesora de Lenguaje. Como los profesores
dicen que ella debe enseñar a sus estudiantes a leer mejor, decide fotocopiar textos relacionados con otras áreas. Usa el mismo texto del profesor Juan Carlos y les dice a los niños y las niñas que completen el esquema que está al final. Mien- tras tanto, se dedica a corregir exámenes.





Preguntas para guiar el debate con los   docentes
   ¿Cuáles son las diferencias entre la estrategia didáctica del profesor Juan Carlos y la de la profesora Ana María?
   ¿Qué propósito tiene la lectura en cada una de las situaciones didácticas?
   ¿Qué tipos de apoyos son necesarios para que los estudiantes de la Situación 2 puedan aprovechar mejor el esquema?



   Sugerencias para develar las concepciones                                     

Formador: aquello que hacemos en las aulas se encuentra estrechamente vinculado con las concepciones que tenemos los docentes sobre lo que significa educar, enseñar, escribir, leer, comprender. En otras palabras, a las prácticas de enseñanza subyacen creencias, prejuicios, convicciones o, en términos generales, representaciones didácticas.



A continuación le proponemos a usted algunas actividades que le ayudarán a poner en evidencia las concepciones de los docentes en cuanto a la lectura.

Conversar sobre qué se lee en clase. Esto permite identi- ficar si hay circulación de diversos tipos de texto en el aula o si predomina el uso de un tipo en particular. A veces suele ser cierto tipo de texto narrativo, en general con moraleja. Esta actividad pretende indagar dos cosas: i) si los textos que circulan son diversos y reales (periódicos, revistas, etc.), o si son más bien escasos y el fuerte es el texto escolar; ii) si lo que predomina es la lectura de textos narrativos o si tam- bién se promueve la lectura de textos expositivos, argumen- tativos, instruccionales. En caso de que los docentes afirmen leer con niños, niñas y jóvenes diferentes tipos de textos, preguntar cuáles fueron los últimos que se leyeron en clase.

Leer un libro-álbum y preguntarles qué harían con él. Aquí se busca reconocer qué estrategias didácticas utiliza el docente en su labor de mediación y el modo como presenta, lee y discute el libro con niños y niñas. ¿En qué se fija? ¿Sabe mostrar el libro a sus estudiantes? ¿Les hace preguntas no solo literales, sino también inferenciales y críticas? ¿Los in- vita a hacer valoraciones críticas distintas a la moraleja?

Entregar un texto informativo e invitar a hacer una planeación de clase. Es importante determinar si el docen- te se enfoca solo en evaluar los textos mediante estrategias poslectoras o si incluye otras de prelectura y durante la lec- tura. ¿Son pertinentes estas estrategias? Si se enfoca solo en que niños, niñas y jóvenes, por ejemplo, consulten en el dic- cionario el significado de las palabras desconocidas, es muy probable que se enfoque en aspectos de cohesión local, comprensión literal, posiblemente descuidando aspectos de comprensión global, más complejos.

Indagar sobre el uso de la lectura en voz alta.. Algunos docentes ponena niños, niñas y jóvenes a leer envoz alta, bajo el supuesto de que esta actividad les servirá para saber si leen bien y comprenden lo que leen. Bajo esta premisa, leer signi- fica decodificar alfabéticamente bien y la lectura se reduce a un acto mecánico. Sumado a lo anterior, los docentes no tie- nen en cuenta que leer en voz alta implica haber enseñado al niño o a la niña, explícitamente, estrategias específicas de la lectura oral, tales como entonación, pausa, ritmo, volumen, dicción, timbre, mientras entienden el texto. Es importante indagar si los docentes creen que poner a sus estudiantes a leer en voz alta equivale a enseñarles a comprender lo que leen o qué tanto les enseñan estrategias para la lectura oral.




Formador: esta sección tiene como propósito establecer un diálogo con los docentes que les permita analizar su rol como mediadores en el proceso de aprendizaje de la lectura.